LA TRUCHA CON RAPALA

 

Conocimiento del rio y localización de los peces

 

Para tener éxito en esta empresa que trato de explicaros es importante saber leer el rió, donde puede estar apostada la trucha y según la presión que soporte el rió actuaremos de una manea u otra. 
El tener el convencimiento y la fe en que nuestra técnica es efectiva y el tener la suficiente paciencia para pasear hasta tres veces el señuelo por el mismo sitio también es crucial. 
El comportamiento de la iris es diferente al de la fario, la Iris se desplaza buscando alimento y desconfiando menos del entorno, por su procedencia de cautividad, pero tras varias temporadas en el rió ya no es de" Plástico" como muchos las llamamos, se tornan tan selectivas y difíciles como las autóctonas, ocupando escondrijos y apostaderos para aprovecharse del mínimo esfuerzo para alimentarse.
Por su parte la fario es territorial y no se desplazara de su asiento más que para alimentarse y en cortos recorridos, de muchos es sabido el tener buena memoria a la hora de pescar, si capturamos una en un remolino formado por una piedra al romper la corriente, seguro que será ocupada por otra de un día para otro.
Trataré de ilustraros con una serie de fotografías los posibles apostaderos y lugares más propicios para encontrarlas.

                    Obstáculos en la corriente.
Un obstáculo que rompa la fuerza de la corriente, como puede ser una piedra un tronco o maleza depositada son lugares idóneos.
La trucha se quedará en la parte donde se origina la pequeña turbulencia, parapetándose detrás del obstáculo para mantenerse sin esfuerzo en el centro de la corriente.
Efectuará movimientos rápidos y cortos a ambos lados del obstáculo para alimentarse de los organismos que arrastra la corriente sin el más mínimo esfuerzo.
Trabajaremos nuestro artificial con lentitud y haciendo paradas a la altura de la zona de turbulencias.

 

                    Ramas sobre la superficie
Las ramas que caen sobre la superficie del agua, le dan cobertura, sombra y gran cantidad de alimento en forma de insectos que caen de las hojas y pequeños alevines que se
refugian entre las hojas sumergidas.
Dejaremos derivar el artificial en sentido de la corriente, para recogerlo una vez pasadas la ramas ,a pequeños tironcitos y paradas, aprovecharemos  la fuerza de la corriente para mantenerlo en movimiento, con el freno quitado y dando vueltas de manivela en sentido contrario y
lo haremos subir y bajar varias veces sin tener que lanzar de nuevo.

 

                          Pasillos de algas
Las truchas se protegen ocultándose debajo de las algas, aparentemente este tramo no promete y más de uno lo pasaría por alto dirigiéndose a otro lugar.
El echo de que no las veamos no quiere decir que no estén, pasaremos nuestro artificial entre los pasillos que se crean, con movimientos lentos y siempre a pequeños tirones para que se asemeje a un pececillo herido.
Más de una sorpresa nos llevaremos, en estas zonas es importante que no nos hagamos notar.
Si entramos en el cauce esperaremos unos instantes antes de empezar la pesca.

 

                               Grandes piedras
Las grandes piedras que emergen en el cauce, tienen en sus bases, grietas y cuevas donde la trucha se cobija, posiblemente es donde se encuentren los mayores ejemplares.
En estos lugares tenemos que insistir e intentar pasear nuestro artificial lo más ajustado posible a su base, haciendo paradas y dejándolo trabajar con ayuda de la corriente.
Con el carrete desembragado, dando vueltas de manivela en los dos sentidos nuestro señuelo trabajará a la perfección.
 

 

                                    Corrientes
En las zonas de corrientes se producen dos fases, zona de aceleración y zona de desaceleración.
Los peces se encuentran el la segunda zona que es donde se producen los pequeños remolinos, es aquí donde debe de trabajar nuestro señuelo.
Para poder cubrir estas zonas, no es necesario efectuar lances constantes, aprovecháremos la deriva superficial de nuestro señuelo.
Una vez realicemos la primera recogida, solo tenemos que desplazarnos un poco para lograr una nueva trayectoria
.  

En principio estas podían ser las zonas más fructíferas, aunque no todas claro, las cascadas, las zonas de carrizos, las raíces sumergidas, la entrada de un pequeño arroyo, las pilastras de los puentes etc.etc.
Cada río es un mundo y el conocerlo es complicado, pero a grandes rasgos estos puntos son buenos y los debemos tener en cuenta.
 Tener el dominio del artificial en cada momento es fundamental, aunque utilicemos el mismo equipo tanto para cucharilla como para los rapalas, hay que cambiar un poco el chip con respecto a la manera  trabajar nuestro artificial.

 

  
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