La pesca de la dorada (2)                                               Por Jopadi

Su alimentación
Es un pez carnívoro, cuya dentadura parece expresamente preparada para triturar cuerpos duros; en efecto su alimentación casi en exclusiva se compone de moluscos y crustáceos. La capacidad que tiene para triturar un mejillón o una ostra la hacen un enemigo temible en los criaderos de estos moluscos. Un banco de grandes doradas puede acabar en pocos días con uno de estos criaderos. También les encantan los anélidos que se van desenterrando o que quedan al descubierto en algunas playas por la fuerza de las olas y mareas.

La placa dental de la dorada es una máquina de triturar.      (Foto, Todopesca)

Costumbres y reproducción
La dorada es mayoritariamente diurna. Está más activa en días de buen tiempo: Sol, altas presiones atmosféricas etc. Por el contrario, se ve afectada por el mal tiempo: bajas presiones, tiempo nublado, fuertes vientos, cambios bruscos de temperatura etc.
Cuando se traslada en busca de alimento recorre las escolleras, praderas de posidonias, las playas, los interiores de los puertos o zonas portuarias y todas las zonas de pasto a las que tienen por costumbre, siempre en continuo movimiento.

 (Foto, Jopadi)

Esta especie, al igual que una mayoría, al principio de su madurez sexual todos son machos, convirtiéndose en hembras a medida que van adquiriendo mayor tamaño.
La dorada suele llevar a cabo su reproducción entre los meses de septiembre hasta mediados o final de diciembre. En los meses y lugares que se suelen reproducir también están activas de noche; posiblemente debido a su alta concentración.
Desde el mes de enero hasta abril o mayo es muy raro encontrarla en las playas, ya que por lo general inverna en zonas más cálidas y profundas; pero por el contrario no es tan 

raro encontrarla dentro de las zonas portuarias, escolleras y cantiles o zonas rocosas donde sí encuentra esas condiciones.

La pesca
La mejor época para la pesca de este espárido es sin ningún tipo de dudas la comprendida que va desde principios de la primavera hasta últimos días del otoño; aunque en determinadas zonas también se puede conseguir alguna que otra captura en los meses invernales, siempre con buen tiempo y a las horas que más calienta el Sol, también se pueden dar algunas picadas de noche, aunque más raramente.
Se puede decir que la dorada es en general de costumbres más bien diurnas, que es cuando más se mueve en sus constantes correrías en busca de sus zonas de pasto, y por lo tanto cuando se encuentra más activa. Esto no quiere decir que de noche no se pueda pescar ninguna. Está más que demostrado que en su época de reproducción se han dado bastantes capturas, sobre todo en noches claras (con luna). Todo ello debido a su recelo y desconfianza a tomar cualquier alimento en plena oscuridad (sobre todo las más crecidas).

Modalidades y técnicas
En la pesca de la dorada generalmente se suelen emplear variedad de modalidades y técnicas, siempre en función de adecuar la conjunción de una serie de circunstancias que se dan o que es previsible que se vayan a dar en cualquier momento, y que todo ello va en relación con la zona, equipo (cañas, carretes, aparejos, cebos, etc).
En este tipo de pesca, por lo general, la mayoría de las modalidades se suelen efectuar con cañas de lance que son las

 (Foto,  Jopadi)

que mejores resultados ofrecen, "dejando aparcadas las cañas de mano" ya que solo nos pueden proporcionar alguna captura de forma mas bien casual.

(Foto, Jopadi)

(Foto, Jopadi)

(Foto, Jopadi)

Almejas, cangrejos, caracolas, anélidos (tita) y ermitaños son excelentes cebos para la dorada.

http://www.todopesca.com

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