LOS PARGOS Y CORVINAS ONUBENSES   (2)                      Por Ángel Garcia

5- El viento, suele ser también determinante, en esta costa el pescado come mejor con suroeste, sur, o poniente flojo. Con levante se pescan, pero no es lo mismo.

6-  También, nos será de ayuda un buen bichero para subirlas a bordo

7-  Y como no, la paciencia, mucha, mucha, que a veces hay que esperar 4 horas hasta que entre el pescado, aunque yo soy de la opinión que si se bajan las carnadas, estando estas en perfectas

 condiciones y no se coge nada en 25 minutos, lo mejor es, largarse a otro pesquero hasta que demos con ellas, unas veces mas a poniente y otras a levante, pero siempre con criterio para no alegrar mucho al dueño del surtidor. Normalmente, viendo lo que se saca en días anteriores, quien lo saca, y donde y como pesca al día siguiente, se descifra la película rápidamente del día anterior ( para que cambiar, si todo fue ayer bien). Y a copiar y fondearse cerquita.
Una vez tenidos todos estos factores en cuenta, podemos plantearnos el salir a buscarlas. 

No obstante, en este tipo de pesca, siempre es de vital importancia los comentarios previos a la salida, donde se cogió pescado en los últimos días y como, a fondo o a curricán. Estos comentarios, cuando vienen de buena fe, son de gran ayuda, pues nos ayudan a aguantar con más alegría encima de la piedra.

Este verano, empecé mis andanzas con mi amigo Manolo Belido en busca de las corvinas, empezamos a peinar a curricán unas piedras situadas frente a islantilla a 30 metros de sonda conocida como “la patera”. Los primeros días, fueron inútiles, pero llegó el día que el pescado estaba allí y cogimos cuatro. Días después, volvimos y nada y pasados varios días y coincidiendo con la creciente de agosto, zas, otras cuatro.
Al día siguiente, volvimos y de nuevo cogimos pescado, con la diferencia de que ya sabíamos, donde iba a comer el pescado dentro de ese pedregal, con lo que nos costó menos tiempo el escuchar la carraca.
Cuando navegamos, vamos tomando notas sobre papel milimetrado de lo que hay abajo y de la posición en la que nos encontramos, de forma, que después de navegar por allí varios días, levantamos un pequeño plano, con la información de donde comían las corvinas y decidí, que ya que teníamos muy delimitado el lugar de las picadas, a fondo y con buen cebo, seria mas fácil obtener picadas.
Mi buen amigo Manolo, me informó de que días antes, había sacado allí un pargo de 7kg y que les había picado otro mayor, pero les había roto.

Yo, que tenia en mente lo de ir allí a fondo, seguía pensando que perdería menos tiempo estando fondeado encima, que no  dando vueltas encima de aquélla marca.
Y llegó, el DIA de las conclusiones:
Me llama, mi amigo Ramón Senra: ¡Ángel, no tengo a nadie, con  quien salir!, no te preocupes Ramón, que mañana a las 10’30, nos vemos en el puerto y salimos.
Mi novia Marta, nos acompañaría.
Después de coger mis pertrechos del barco, salimos en su embarcación una Eryac 600, de nombre Caracola.
El primer destino es el Empyre Warrior ingles (mercante para los amigos), este es un pecio situado frente a la desembocadura del Guadiana y que en solo 20 metros de sonda alberga una fauna piscícola muy importante. Y corvinas de talla.
Fondeamos a eso de las 11’15 y lo hacemos con la ilusión de que el barco de al lado ya lleva una de 10 kilillos. Al poco zas, les pica otra y la sacan .
Después de varias horas entreteniéndonos con las caballas  para a la vez disponer de cebo fresco, pica un congrio de 8 kilos; llegado este momento y

en vista de que se fondea por la cara una zodiac portuguesa con submarinistas, levantamos el ancla y ponemos rumbo al comedero de la patera.

http://www.todopesca.com