|
Hace cuarenta
años el embalse de Mequinenza era como el saco de un Mago.
Cualquier modalidad de Pesca podía ser practicada desde Sastago
hasta Mequinenza la abundancia de especies era constatable. El pez
gato, la Anguila, el Blackbass, la carpa, el barbo, eran especies
abundantes. Los mas afortunados que poseían embarcación
disfrutaban de la soledad y tranquilidad que desde el Mas de la
Punta hasta las cercanías de la presa de Mequinenza les otorgaba
la dificultad de acceso desde orilla.
Hoy el panorama ha cambiado, la aparición de la Lucioperca
primero y el Siluro después, la masificación de los pescadores
de orilla y luego el incremento progresivo de las embarcaciones,
la sistemática decadencia de la calidad del Agua, los continuos
cambios de desnivel del embalse, la proliferación de empresas
dedicadas al turismo extranjero dedicado al Siluro, etc. .son
algunas de las razones aludidas y algunas de ellas no exentas de
razón.
Hoy por hoy la situación es cuando menos preocupante. La pesca de
Ciprinidos es ya una aventura pues las Carpas de pequeño tamaño
prácticamente son imposibles, la Lucioperca tan abundante en
otros momentos esta en clara regresión y sus costumbres y
hábitos cambien constantemente asemejándo cada día mas, supongo
que debida a su espíritu de supervivencia ,a la del Blackbass. No
es difícil encontrarlas en posturas en las que hasta hace poco
eran exclusivas de este.
|