Artículos y experiencias de pesca |
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Nosotros acostumbramos a ser los últimos
en llegar al coto, bueno eso nos dice siempre el guarda:
- Siempre los últimos !!!
A primera hora todas las pozas, tablas y corrientes estan llenas de truchas acabadas de
repoblar y por ello de pescadores. Demasiado ajetreo para pescar las truchas más
hermosas. Cuando llegamos nos comemos nuestro bocadillo, preparamos las cañas, los bajos
y cuando al fin terminamos, la cosa está muchísimo más tranquila, los pescadores están
más repartidos por el coto, y nosotros podemos explotar los tramos con más facilidad. |
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Este es mi amigo Francisco, con su primera trucha a
mosca. En esta foto nos demuestra que tiene muy claro los términos captura y suelta,
devolviendo su brava captura, algo cansada, pero en perfectas condiciones. La cosa iba
mejor de lo que esperábamos, el frio de los últimos dias no había mermado el hambre de
estas truchas. Los primeros ejemplares no eran de un tamaño impresionante, pero lucían
sus aletas enteras, sus libreas doradas, y una veta de color rosado, casi violaceo,
características inequívocas de las truchas arcoiris más "salvajes" de
Alfarrás. |
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La primera tabla resultó un escenario ideal para la
iniciación de Francisco, las truchas sin ser faciles, tampoco no llegaban a ser
desconfiadas, le ofrecian varias picadas, breves y secas, en una sóla derivación, dando
la otortunidad a mi amigo de practicar los lances, la derivación y muchas clavadas al
agua, que no tardó en controlar. Mientras tanto yo un poco más abajo le observaba,
dándole consejos, para corregir sus errores.Yo iba pescando una tras otra y en esta
primera tabla, ya consegui en cupo, que es de ocho truchas por pescador, claro, si te las
llevas, pero este, no es mi caso. La trucha de esta imagen, saltarina y muy vigorosa, fue
engañada, por la pequeña gambita, que es mi ninfa más selectiva.
Al rato en la tabla superior, la truchas comenzaban a subir, a una eclosión, yo diria
masiva de un pequeño tricóptero, muy típico en este coto. La diversión, no acababa
más que empezar. Yo tengo una pequeña imitación de este tricóptero de pelo de ciervo
color natural, montada en un anzuelo del 18, ojo!! si no flota muy alta, nuestros
esfuerzos serán en vano. |
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Todas las truchas rechazarán nuestra
imitación sin dudarlo, si ésta está demasiado hundida. La gran eclosión, me lo puso
muy dificil, había demasiada competencia natural, para mi pequeño tricóptero, y sólo
conseguí dos pequeñas farios en la media hora mas emocionante del día.
Mi compañero seguía pescando con ninfa, y ya había conseguido capturar cinco bonitos
ejemplares de arcoiris en esta tabla y con menor dificultad.
La actividad en superficie finalizó en breve y regresé a la pesca con mis ninfas. Yo no
utilizo, la técnica de pesca, digamos típica en estas aguas, el 99% de los pescadores
ribereños, pescan a ninfa, como si pescaran al Toc, con lances cortos y derivaciones
cortas, solamente lanzan el bajo y derivan con él. Una técnica muy efectiva pero muy
fria para mi gusto.
Yo lanzo mis ninfas río arriba, con línea flotante y un terminal hundido, creando una
acción de punta sumergida, con lances largos y por encima de una piedra, u obstáculo. |
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La recuperación de la línea está condicionada por la
velocidad de la corriente, con la caña baja, creando un ángulo de unos 90º entre la
línea y la caña, sin tensar la línea, dejando que forme una pequeña curva entre la
caña y el agua, estando muy atento a cualquier interrupción en la derivación, la
tensión de la línea hará desparecer la curva, indicándonos con mucha claridad el
momento de la picada. Es difícil cogerle el ritmo, pero controlando esta técnica, las
buenas capturas, se sucederán una tras otra. Durante la mañana las truchas grandes
brillaron por su ausencia, exceptuando cuatro ejemplares de unos 35 cms. |
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La tarde fue mucho mejor por decir algo, cambiamos de zona subiendo al
tramo "mosquito", exclusivo para pescadores a mosca, y sin muerte, para los
ejemplares menores de 60 cms teniendo derecho a una trucha de este tamaño por pescador y
día en este tramo. Aquí las cosas cambian, truchas grandes, desconfiadas y difíciles. |
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Con terminales de 0,12, y muchas ganas nos
metimos en el agua, esperando pasar un buen rato.
Las picadas tardaron en llegar, pero las dos primeras fueron explosivas, rompiendo el
terminal en segundos. Como lo habeis leido, en segundos, no me dejaron ni la opción de
aflorar la línea de entre mis dedos.
La primera, picó en una corriente, fuerte, muy regular y poco profunda. Al clavar noté
su enorme peso, su reacción fue inmediata, se lanzó como un missil río abajo, pasando a
menos de un metro de mis pies, yo levanté la caña como acto reflejo y recuperé
rápidamente la línea sobrante, intentando mantener la tensión, la línea cortaba el
agua haciendo ruido, y al tensarse río abajo, arrancó la pequeña gambita de mi
terminal. |
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La segunda, picó a eso de las 3 de la tarde, en otra
corriente algo más profunda, esta vez la reacción fue río arriba, pero ésta era mucho
más grande, divisaba su silueta en el agua. Dio un giro brusco hacia el margen izquierdo,
hacia un pequeño árbol sumergido, lo hizo con tal velocidad y fuerza, que al intentar
frenarla en su intento de fuga, rompió de nuevo el terminal.
Las cosas no cambiaron en cuanto al supuesto tamaño de las truchas,
aunque salían algunas pequeñas, pero yo sólo pensaba en las grandes. Al final de una
tabla, detrás de una corriente, algo profunda, las truchas se dedicaban a atacar en
superficie a los pocos tricópteros que estaban eclosionando, pero yo queria las grandes,
que suponia que estaban debajo pegadas al fondo.
Armé mi terminal con la ninfa de tricóptero, y comencé a lanzar un
par de metros más arriba del final de la corriente, estaba convencido, tenía que haber
algo allí, en el fondo. Una picada, clavó, y otra trucha de mediano tamaño, una
alegria, pero algo de decepción. Seguí intentándolo y el éxito llegó, esta vez clavé
con suavidad, y la trucha reaccionó muy lentamente, sin saber que pasaba, yo notaba su
peso y esperaba su reacción, empecé a pensar que era un barbo, pero los segudos de
eterna espera finalizaron.
La trucha subió a la superficie saltando fuera del agua, y
seguidamente se dirigió corriente abajo, la seguí, dando la línea que me pedia a
saltos, varios metros más abajo conseguí orillarla, y sostenerla en mis manos. |
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Más arriba en una curva, bajo un árbol había un grupo de truchas, en
cabeza la más grande de ellas parecía una roca, inmóbil, como una estatua, mientras que
el resto se alimentaba de pequeñas ninfas. Me dispuse a lanzar mi ninfa un par de metros
más arriba, por debajo de las ramas del árbol, ¡muy corto! recuperé, repetí el lance,
la ninfa derivó, la trucha abrió la boca, la cerró y clavé sin esperar ni un segundo,
no había visto que cogiera la ninfa, sólo el gesto, pero no había fallado y peleaba
como una fiera. Al fin en mis manos, pesó 970 grs, era algo más delgada y más clara que
la anterior, y como siempre foto, que es la cesta más
grande del mundo y al agua con suavidad.
Que os puedo decir, estas sorpresas, sólo las he tenido en algun intensivo, pero la
mayoria en Alfarras. Después de 7 horas de pesca, y con más de 25 buenas capturas entre
los dos pescadores, el sol se acuesta en una fria tarde de noviembre, nosotros nos
dirigimos a casa planeando la siguiente salida y comentando las dos preciosas capturas del
día.
Un fuerte abrazo a todos y mucha suerte: Gerard |
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gerard@todopesca.com |
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Gracias - Gerard |
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