Artículos y experiencias de pesca

 
   

Imprudencia cara, por "El Kiki"

Hola amigos, me decido exponer este caso para en lo posible evitar que a algún otro pescador pueda sucederle lo mismo, aunque ahora al recordarlo me sigo preguntando como pude ser tan imprudente.
Sin más dilación paso a contaros lo que me pasó el dia uno de septiembre.
Resulta que, como otros muchos domingos, me disponía a pasar una agradable mañana de pesca. Salimos al amanecer con destino a Estepona (Málaga) donde mi amigo y compañero de "pesqueras" tiene su pequeño bote, como siempre, por el camino íbamos porfiando quien pondría "los bigotes" a quien y con la ilusión de sacar una buena pieza.
Una vez en la mar pusimos rumbo a un sitio nuevo que nos habían dicho que era muy bueno en cuestión de piezas de buen tamaño.
Nos situamos en una marca que pensamos que podía ser buena y lanzamos los aparejos.
Antes de cinco minutos ya había picado algo que al subirlo a la barca vi que era un pez araña, yo ya sabia que es un pez con el que hay que tener cuidado por sus espinas de la parte superior en forma de abanico, así que al dejarlo en el suelo del barco, con unas tijeras le corté la espina y lo tiré al cubo.
En principio no pensé en cojerla, pero en previsión que se nos pudiera dar mal el día, decidí llevármela.
A los cinco minutos volví a sacar otra e hice la misma operacion, la tercera la sacó el compañero y también decidí llevármela pero ésta al ir a echarla al cubo, de imprevisto sacó unas espinas de las agallas pinchándome en el dedo indice.
En esos momentos un tanto desconcertado porque no sabia que en las agallas también tenía esas espinas (y llevo treinta años pescando) quise consolarme yo mismo pensando que ésas no serían venenosas, aún así hice lo posible por expulsar el máximo de sangre por la herida que me habia producido, y pasado unos minutos empecé a sentir un dolor intensísimo en la mano y conforme pasaban los minutos se me iba inchando y agudizándose el dolor, por lo que decidimos dar por finalizada la pesca y pasar por urgencias del hospital para que me pusieran remedio al dolor.
En un principio pensé que seria un pinchazo como el del pez Rascacio que tambien ya tuve una experiencia y me produjo mucho dolor, pero sin más consecuencias (que error el mío) sólo os diré que a consecuencia de ese pinchazo del pez araña he perdido media falange del dedo y aún tengo que estar agradecido, pues según manifestaciones del cirujano he tenido suerte, pues podía haber perdido el dedo entero.
Esto pasó el uno de septiembre de 2002 y en al día de la fecha aún sigo haciéndome curas.
Expongo mi caso porque a raiz de este incidente, con muchos amigos y pescadores con los que he hablado y relatado este hecho, decían saber que este pez era venenoso pero desconocían que fuese tan grave su picadura. Por este motivo me he decidido exponeros mi caso, por si alguna vez os encontrais con esta situación.
Bueno amigos os mando un saludo y espero volver otra vez con mejores noticias.
Hasta pronto