Artículos y experiencias de pesca

 

El rey del invierno

Por Alberto Millán

 

El suelo se ha teñido de un amarillento manto de hojas, el sol ha perdido fuerza y la noche se ha apoderado del día, los abrigos, gorros y bufandas se han adueñado de la calle, atrás quedaron las playas, los helados........ha llegado la hora del lucio, EL REY DEL INVIERNO.
Cuando la temperatura del agua ha descendido por debajo de los 12 grados, y las nieblas y heladas han hecho acto de presencia, son pocos los peces que se atreven a dar la cara, pero hay uno en especial que por su agresivo aspecto, por el tamaño que puede alcanzar, por la leyenda que arrastra tras él, levanta pasiones a favor o en contra, entre pescadores de toda índole, desde pescadores de carpas, a fanáticos del black-bass, pasando por apasionados de la cola de rata o pescadores de ciprínidos, todos ellos acuden alguna vez cada invierno en busca del esócido.

UN PEZ QUE SE PRESTA A LA EXAGERACION
Hay en mi tierra un refrán que dice: " de lo que te digan, créete la mitad, o la mitad de la mitad"
Algunas veces hemos oído en alguna tertulia de bar a algún "pescador"afirmar: pues el fin de semana pasado pesqué un lucio de 8kg, o 10, o por que no de 14 kg, a lo que el otro tertuliano ajeno a la pesca le contesta: ¿pues eso tiene que tirar lo suyo no? y el "pescador" le responde, que va no tiran nada, son muy falsos, lo único el peso, pero vienen a la orilla como un madero; que ingenuos, ellos sólos se engañan.

¿Cómo pueden decir que un lucio de 8 ó 10 kg no tira nada y que vienen como un madero?, que pocos lucios grandes han pescado quienes afirman semejante barbaridad, incluso más que pocos, me atrevería a afirmar que no han pescado ninguno, o en realidad en vez de 8 ó 10 kg era un lucio la mitad, o la mitad de la mitad.
Las arrancadas de un lucio de un metro de longitud, sólo pueden ser comparadas a las de un siluro cincuentón clavado en poca profundidad, buscando el cauce del río y ya no digo nada de cuando intentas frenarlo apretando un punto más el freno y éste salta como si fuera un black-bass, pero claro de 8 o 10kg.
A veces no me extraña que nos pongan a los pescadores esa fama de mentirosos que nos ponen y es que con algunos no faltan motivos.

Un buen lucio pescado por el autor.

UN PEZ CON UNA INMERECIDA MAL PRENSA
Cuantas veces hemos oído comentarios que tachan al lucio como "el tiburón de agua dulce" que se abalanza sobre todo lo que se mueve, o mientras les quepa por la boca comen de todo, peces, pájaros, patos y si te descuidas algún perro, ¿ acaso se pensaran que es un pit-bull rabioso?
Por ver, he visto algunos echando sangre al agua con la ayuda de un cazo para atraerlos, como si se tratara de echar engodo para atraer carpas; ilusos.
El lucio como cualquier otro animal necesita comer, pero ni son "vampiros" ni "perros de presa" que atacan a todo lo que se mueve, afortunadamente, pues sino haría días que estarían esquilmados.

Un lucio que ha alcanzado cierto peso y tamaño, en la mayoría de las ocasiones ha visto pasar por delante de sus narices, peces artificiales de todos los tamaños y colores, cucharillas ondulantes, giratorias, vinilos...... es probable que incluso alguna vez haya sido engañado, pero por haberse podido liberar de la áncora o porque ha ido a topar con un pescador de verdad, que practica el captura y suelta ha podido contarlo, estos lucios que ya han sido pinchados, todavía desconfiaran más a la hora de atacar nuestros engaños.

CAPTURA Y SUELTA, MAS QUE UNA OPCION, UNA OBLIGACIÓN
Todavía se siguen viendo por nuestros ríos y embalses "pescadores" cuya primera herramienta a la hora de ir a "cazar" lucios es un gancho, cuanto más grande mejor, aunque afortunadamente los tiempos están cambiando y cada vez hay menos "gancheros" y son mas los que practican la pesca sin muerte, en especial la gente joven, se va concienciando de que somos nosotros que amamos la pesca, los que tenemos que cuidar y mimar nuestras especies.

Me parece perfecto, que si un día nos apetece llevarnos a casa uno para comerlo, nos lo llevemos, pero desgraciadamente todavía hay gente que pasara hambre o creen erróneamente que es una especie que acaba con todo y que no indultan un lucio ni pequeño ni grande, sino es para él para el vecino, la suegra, la tía.....
A esos simplemente les pondría otro refrán que dice: el que quiera peces que se moje el cu.....
Por supuesto que todos que llevamos años años en esto de la pesca hemos matado algún pez, que levante la mano el que no lo haya hecho nunca, pero a medida que vas madurando como persona y sobre todo como pescador,

te das cuenta de que no eres el dueño de la vida de ningún pez, simplemente por haberlo pescado.
Es tanta la satisfacción cuando capturas uno de estos "aparatos", como lo ves nadando libre hacia el fondo del río.
Uno de estos "colosos" de 13 ó 14 kg, no se hace de ese tamaño en dos ni tres años y creo que con haberlo engañado, con haber disfrutado de sus arrancadas, de sus cabriolas, es ya razón suficiente para devolverlo al agua.
Esperemos que la imagen que todos tenemos en la retina de un gran lucio pescado, agonizando y revolcándose en la orilla cubierto de un "traje" de hojas secas adheridas a la piel pase a la historia.
Si esto ha servido para que alguno de esos "pescadores" de barra de bar, se lo piense dos veces antes de matar a uno de estos gigantes, este artículo habrá merecido la pena.
Un saludo y CAPTURA Y SUELTA.
      

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  Gracias - Alberto

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