Tenemos
un serio problema a la vista, un problema que está ahí y que
por si solo no solo no se resolverá, sino que se agudizará
dado el alto grado de reproducción de la especie. El cormorán
por si mismo no es culpable de nada, como cualquier animal solo
pretende sobrevivir y extenderse, son hechos naturales.
No obstante, parece claro que una y otra vez el ser humano,
altera todo aquello que toca (también puede que sea natural),
la naturaleza se ve constantemente superada por la intromisión
del hombre, que modifica ecosistemas, reintroduce especies y
elimina aquellas que le molesta. |