COMO VEN  LOS PECES                        Por Ernesto Andrés

¿CÓMO VEN LOS PECES MARINOS? 
¿VEN LOS PECES DE MAR EN COLOR? 
¿CÓMO PERCIBEN LOS COLORES? 
¿LOS PERCIBEN DEL MISMO MODO QUE NOSOTROS?.


Para nosotros, resulta muy difícil comprender realmente como ven unos animales cuya arquitectura ocular esta diseñada para un medio, el acuático, unas mil veces mas denso que la atmósfera. Nuestra vista, en una atmósfera muy limpia y con luminosidad óptima, como la de un día soleado, puede alcanzar una treintena de kilómetros. Los peces parecen tener el límite de visión a unos 15 metros y, con frecuencia, esta frontera visual está bastante más próxima, tanto por factores intrínsecos de la propia especie íctica (fisiología y estructura del ojo) como por factores ambientales que disminuyen la penetración o trasmisión de la luz en el medio acuático (limos en suspensión, desarrollo fitoplanctónico....) de ahí que se diga faltando bastante a la verdad, que los peces son miopes.

Detalle del ojo de un salmón

Globo ocular en la lubina

Visión binocular del sargo

VISIÓN BINOCULAR 
Al observar a un ejemplar de lubina, de corvina, de sargo, ... la posición de sus ojos puede inducirnos a error, haciéndonos creer que un objeto es visto con uno u otro ojo, pero no con ambos, y sin embargo no es así, los peces poseen un campo de visión binocular situado allí donde les es mas útil para hacerse con su alimento, delante de la boca. 
Además, en este campo binocular anterior es donde su vista es más aguda y no sólo porque ahí dispongan de la capacidad de apreciar distancias, aspecto este tanto necesario para capturar a sus presas (pececillos, crustáceos, moluscos....) que forman parte de su dieta. 
Puesto que la estima de distancias resulta imprescindible para tener éxito en la regularidad de sus capturas. En algunas especies ictívoras este campo de visión binocular se amplia con una disposición casi frontal de los ojos.
 En estos peces, la movilidad y velocidad de sus presas exige una notable capacidad para medir distancias, de otro modo falla en la acometida y la presa escapa; la sanción de esta deficiencia a largo plazo, sería muy grave: la especie se extinguiría, incapaces sus integrantes de solucionar su necesidades nutricionales con cierta regularidad.
La estructura del ojo de un pez es muy semejante a la del ojo humano, la gran diferencia radica en que su cristalino es esférico y no bicóncavo.

Pero aquellas especies dónde la disposición de los ojos es claramente lateral (la mayoría de los peces marinos) la visión binocular se explica al considerar que el cristalino de los peces es esférico y no se asemeja en su forma a una lenteja, a una lente bicóncava, como en nosotros. 

Visión binocular

Además de su forma esférica, el cristalino de los peces tiene también otra característica destacable: posee el más elevado índice efectivo de refracción conocido en los vertebrados, lo que significa que las imágenes son trasmitidas a la retina sin y con muy escasa distorsión

Las herreras tienen los ojos situados muy altos

Otra diferencia destacable en la relación con el cristalino afecta al modo de enfocar los objetos. En nosotros, el cristalino adelgaza o se acorta y ensancha por la acción de los llamados músculos ciliares, permitiéndonos así enfocar objetos lejanos y cercanos respectivamente. En los peces la acomodación  visual a la distancia, el enfoque de objetos situados a distintas distancias del pez se produce por un desplazamiento hacia delante o hacia atrás del cristalino esférico, lo que realizan los llamados músculos retractores

CAMPOS LATERALES 
Esfericidad del cristalino y resalte ocular que explica también el amplio campo de visión lateral (el pez ve hacia arriba, hacia abajo, y hacia atrás). Hecho que, traspasado el campo de la fotografía, ha dado lugar a que coloquialmente se denominen "ojos de pez" a los objetos de tipo gran  angular. El campo de visión global de un pez genérico se asemeja, así, al haz luminoso que saldría de una linterna de lente hemisférica a la que se le hubiese desprovisto de la arandela final que limita lateralmente su luz.
Sin embargo, en estos campos laterales de visión monocular no le es posible medir distancias con precisión y son mas útiles para detectar movimientos que para obtener imágenes nítidas, tal y como nos sucede a nosotros con aquellos objetos o sujetos de los que percibimos su movimiento por el rabillo del ojo, sin que podamos precisar que es lo que se mueve hasta no orientar la cara en esa dirección. 
Algo que también hacen los peces, disponiendo su cabeza en dirección al objeto que se mueve en uno de sus campos de visión lateral, para identificarlo. En estos campos laterales de visión imprecisa, una baila, una anjova,..... pueden ser engañados más fácilmente por un señuelo (artificial, cucharilla.....) que se desplaza por uno de ellos que si este atraviesa su campo visual delantero. En el campo lateral basta con que parezca una presa, en el frontal se le ha de convencer de que es una presa

Aunque, insisto, el pez para embocar orientará primero su cabeza hacia aquel supuesto alimento cuyo movimiento a detectado con uno de sus ojos. Pero sólo si este supuesto alimento reúne otras características (velocidad, vibraciones emitidas,...) y se dan ciertas circunstancias achacables al propio pez (apetito, actividad de caza,....) la respuesta que se producirá es la que deseamos: el ataque a nuestra muestra. Así, por ejemplo un objeto simplemente atisbado en el campo lateral que parece acelerar para huir, será atacado por el róbalo sin dilación, antes de que escape,.... si está de caza. Entonces es fácil engañarlo.