Cuerpo
en forma de huso, con la cabeza grande y alargada. La boca no es muy
grande y el hocico puntiagudo, con dientes más bien pequeños en forma de
cono. Una serie de escamas más grandes alrededor del pecho, el resto más
pequeñas. Aleta dorsal doble, muy juntas pero separadas, la primera formada
exclusivamente por radios duros de 13 a 15, la segunda con 1 radio duro y
13 a 15 estructurales; desde la segunda dorsal hasta el eje de la caudal,
de 8 a 10 pínulas. Aleta caudal grande y muy escotada, en forma de hoz. De
nuevo aparecen 8 ó 9 pínulas entre la caudal y la aleta anal, esta
última con 11 a 15 radios blandos. Aletas ventrales pequeñas
y delanteras. Aletas pectorales cortas y puntiagudas.
Su color es azulado-negruzco en el dorso, con el vientre plateado. Las
aletas anales, pectorales y las pínulas (ocasionalmente) amarillas, el
resto oscuras.
Su talla oscila entre los 2,5 y los 3 metros. Su peso máximo actualmente está
sobre los 300 kilos, aunque en tiempos pretéritos se han capturado
ejemplares de hasta 500 kilogramos (3 metros). Excepcionalmente se han
capturado ejemplares de 5 metros y 900 kilogramos. |
Requiere
aguas por encima de los 10º C. Se reproduce a partir del 4 año de vida,
pudiendo vivir unos 15. Freza en el Mediterráneo, proveniente del Atlántico,
entre mayo y junio. Tras la puesta vuelven al Atlántico y
suben hasta Escandinavia. Los huevos eclosionan en 2 ó 3 días y tienen
un rápido crecimiento.
Se alimentan de bancos de peces como sardinas, caballas, júreles,
boquerones, etc. También incluyen en su dieta calamares y crustáceos
diversos.
Gran navegante y poderoso nadador, realiza grandes viajes por el océano Atlántico,
y por el Mediterráneo durante el desove. |
Desde
costa: No es factible su pesca.
Desde embarcación: Dos modalidades destacan entre las utilizadas por
el pescador deportivo, el brumeo y el curricán.
Pesca al brumeo o al pairo: Consiste en fondear el barco y dejarse derivar
por la
corriente, mientras se ceba la zona con trozos de sardinas machacadas con
arena, algo de pan duro y aceite de sardina, también se pueden utilizar,
caballas y júreles, así como cualquier pez que forme parte de su
dieta.
Los anzuelos se cebaran con 1 a 3 ejemplares de estas especies y se
situaran a diferentes profundidades, entre los 10 y los 40 metros. Serán
estos anzuelos del número 10/0 al 15/0.
Las cañas de carbono o fibra de vidrio macizas, con acciones entre 100 y 130
libras.
Los carretes multiplicadores, tamaño 7/0 a 12/0 con capacidad para 400 a
800 metros de línea del 0.7 al 1,2 mm. en monofilamento o Dacron y resistencia
entre 40 y 80 kilos.
Pesca al curricán: La velocidad se debe de mantener entre los 5 y los 6
nudos, pudiendo elevar la velocidad un par de nudos más con mar
calmo.
Se necesitará una embarcación con una eslora mayor de 6 metros y una
buena motorización, ya que en muchas ocasiones tendremos que navegar
desde las 10
ó 12 millas hasta 40 o más de la costa.
Las caña, carretes y anzuelos los mismos que para la pesca al brumeo.
Los cebos: Podemos en general utilizar dos tipos de cebos diferentes, los
naturales y los artificiales.
Los cebos naturales, en general muertos se deben de dotar de la máxima
movilidad posible, para ello se les abrirá por la parte de la cola
con un corte hasta el centro y se retirará la parte de la espina que va
hasta la aleta caudal. También podemos añadirle unos faldines de caucho.
Los cebos artificiales, pueden ser desde peces tipo Rápala en tamaños
entre 20 y 30 cm, pasando por fantasías de plumas, y cabezas plomeadas
con faldines de caucho.
Los señuelos se montarán tanto en popa como a babor y estribor con
el sistema múltiple, o en tandem a popa. Para este tipo de pesca es
necesario la utilización de profundizadores para que el cebo nade a la
profundidad deseada. |