Este
pequeño túnido, o escómbrido, tiene el cuerpo alargado, fusiforme y
ligeramente comprimido en forma de huso, con el hocico algo puntiagudo, la
boca grande y las mandíbulas alargadas, siendo la superior algo
prominente. Con una sola hilera de dientes en cada mandíbula, cónicos y
fuertes, ligeramente inclinados hacia dentro.
Las escamas del pecho (peto), son algo más grandes que el resto, que
son muy pequeñas, apenas visibles y muy incrustadas en la piel.
La línea lateral es ondulada y se dirige oblicuamente hacia la
raíz de la cola. Pedúnculo caudal fuerte y en cada flanco tiene
una quilla longitudinal y dos crestitas convergentes en la base de la
aleta caudal.
Doble aleta dorsal, casi juntas; con una primera larga con 21 a 24
radios estructurales, y una segunda corta, seguida de 7 a 9 pínulas
dorsales.
Aleta caudal grande y fina, en forma de media luna. Entre la caudal y la
anal una serie de pínulas ventrales de 7 a 8. Aleta anal con 11 a 15
radios blandos. Aletas ventrales pequeñas y delanteras.
Aletas pectorales cortas y puntiagudas.
Color: Es azul en la parte superior y blanco
plateado en el vientre. Con 7 a 20 tiras azules mas oscuras, algo
inclinadas y longitudinales en el dorso superior. Aletas oscuras excepto las
ventrales que son blanquecinas. Las pínulas grisaceas.
Existen diferentes razas con variaciones en su colorido, distribuidos en el Atlántico.
Su tamaño suele oscilar sobre los 60 cm, pudiendo alcanzar tallas de
hasta 80 cm, como máximo 90 cm. Su peso máximo sobre los 8 kilogramos (5
años).
|
|
Atlántico tropical y templado, desde las costas de América
del Norte (golfo del Maine), en el Atlántico occidental hasta Argentina, y
desde Escandinavia hasta el cabo de Buena Esperanza. Mediterráneo y el Mar
Negro. En la Península Ibérica (costas del sur y orientales), cerca del
litoral desde mediados de febrero a septiembre, y/o octubre.
|
Peces
pelágicos y gregarios, que cazan cerca de la superficie los bancos de
boquerones, sardinas y jureles de los que se alimentan.
Durante
la puesta se concentran en bancos y se acercan a la costa, tras frezar los adultos se dispersan en pequeños grupos
en busca de alimento.
Se reproducen en verano en aguas cálidas.
La
puesta de unos 400.000 huevos pelágicos de 1,3 milímetros de
diámetro, quedan libres en el agua y se mantienen unidos.
Su alimentación se completa con lanzones, liseras y otros peces que nadan cerca de la
superficie, así como calamares, camarones y plancton.
Viven a profundidades de entre los 80 y los 200 metros. |
Pesca
desde costa: Difícilmente se acercan a aguas litorales, por lo que es
necesaria una embarcación para su pesca.
Pesca desde embarcación: La dificultad estriba en encontrar el banco
de bonitos, normalmente se tratan de avistar las grandes "pajareras",
ya que bajo las aves que comen frenéticas los bancos de sardinas,
jureles, boquerones etc, normalmente están los túnidos u otros
depredadores que empujan a la superficie a sus presas.
Pesca al curricán: La velocidad se debe de mantener entre 4 a los 7
nudos dependiendo de el estado de la mar.
Se necesitará una embarcación con una
buena motorización, ya que en muchas ocasiones tendremos que navegar
entre 10 y 20 millas de la costa.
Cañas ligeras de 1,7 a 2 metros, con acciones de 12 a 20 libras.
Carretes con 200 metros de línea del 30/100 al 35/100.
Cebos: Peces artificiales en tamaños hasta 15 cm. Cucharillas ondulantes.
Al pairo, a lance: Una vez localizado el banco se maniobrara
para colocarse sobre este. Se emplearan técnicas de lance ligero, con cañas
de 20/30 gramos de acción, línea de 4 a 6 kilos de resistencia, carrete
pequeño de lance (100/200 metros de línea).
Como señuelos, peces artificiales de 8 a 12 cm.
Al pairo, a mosca: Para expertos y apasionados, con cañas de 8
1/2 a 9 pies del número 9-10. Carretes con freno de disco
(recomendables). Líneas de 8 al 10. Como señuelos utilizaremos
moscas grandes de 8 a 12cm (streamer). |