Conviene recordar que la pesca y la caza siempre se
hallan sujetas a las condiciones climatológicas, éstas pueden neutralizar en
determinadas situaciones el nivel de actividad en los Periodos Solunares.
Los TIEMPOS SOLUNARES no constituyen una garantía de que los peces se lanzarán
hambrientos contra nuestro cebo. Son una previsión de los probables
periodos de actividad, es decir, de los momentos en que resulta más probable que los
peces muestren mayor actividad vital y deseos de comer.
Sabemos perfectamente que no vamos a conseguir una buena pesca en cada uno de los días
que salgamos al campo, y nos fuera posible garantizar un determinado nivel de resultados
todos los días, tenemos serias dudas de que quisiéramos hacerlo. De todos modos, lo que
podemos decir es lo siguiente: si escogemos cada uno de los días de forma que nos
encontremos junto al punto adecuado, durante los Periodos Solunares, conseguiremos los
mejores resultados que dicho día nos puede ofrecer.
Condiciones en general
La temperatura juega un importante papel en la conducta de la fauna salvaje. Cuando el
agua está fría, los peces se muestran aletargados e inactivos, y cuando está demasiado
caliente ocurre exactamente lo mismo. Las temperaturas que oscilan entre los 15 y los 20
ºC son quizá las mejores para la mayoría de los peces de agua dulce, a excepción de
los sálmonidos, a los que convienes algo más bajas. En cuanto a las temperaturas del
aire, diremos que si son inferiores a las del agua casi siempre se traducen en una pesca
escasa. Todos estos factores tienden, por lo tanto, a neutralizar los efectos de los
Periodos Solunares.
Variaciones en los niveles de presión atmosférica
El factor más importante entre los que deciden el resultado de nuestra pesca en un día
dado es el de la presión atmosférica. La pesca y el barómetro van unidos de la mano. Si
la presión desciende, no le echemos la culpa a cualquiera de los múltiples aspectos
(incluidos los TIEMPOS SOLUNARES) que pueden afectar al resultado de nuestra jornada de
pesca. No entra dentro de la lógica el que consigamos una buena pesca cuando el
barómetro desciende. Es cierto que la influencia solunar algunas veces puede
contrarrestar un ligero descenso de la presión atmosférica y que los peces decidan tomar
alimento, pero lo más frecuente es que acontezca lo contrario. Por regla general los
peces permanecen en el fondo desciende la presión atmosférica y, algunas veces, cabe
conseguir un buen resultado si la pesca se efectúa en aguas profundas. Sea como fuere,
ésta es la mejor posibilidad cuando las condiciones barométricas se presentas
desfavorables. En ausencia de otros medios de verificación, un sistema bastante preciso
para precisar la tendencia barométrica es observar las hojas de los árboles. Si al
soplar el viento las hojas giran sobre sí mismas mostrando el reverso de tonalidad más
clara, podemos estar seguros de que la presión desciende y que cabe esperar un
empeoramiento del tiempo. En cambio, si las hojas permanecen con el anverso hacia arriba,
indican que la presión es alta o que está subiendo. De este modo podremos evaluar
adecuadamente nuestra posibilidades de éxito en la pesca. |