Si nos ajustamos a las tablas de forma estricta,
observaremos variaciones en el grado de actividad de un día para otro. En una jornada
puede darse un periodo de veinte minutos durante el cual se presenta una actividad intensa
que cesa con la misma rapidez con que ha comenzado. En cambio, al día siguiente o, para
cada caso, durante el Periodo Solunar que siga a dicha jornada, la actividad quizá se
mantenga durante un espacio de tiempo de dos horas o más. |

|