Técnicos del parque
temen que afecte a las especies autóctonas |
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SÍLVIA BERBÍS - DELTEBRE
La rásbora de río, un pez de origen asiático, ha logrado colonizar
el delta del Ebre en sólo tres años. El primer ejemplar fue localizado en un canal de
desagüe en el hemidelta izquierdo, en la primavera de 1999. Los especialistas pensaron
entonces que un animal exótico como ése, posiblemente introducido de forma accidental o
junto a otras especies con valor ornamental para acuarios, tenía pocas posibilidades de
prosperar en las aguas de la zona.
Paulatinamente se han percatado de que la rásbora, que tiene el cuerpo cilíndrico y es
de color gris plateado, no sólo se ha adaptado a las condiciones del lugar extendiéndose
por canales y lagunas de aguas dulces y salobres, sino que su implantación podría
afectar a especies autóctonas o, incluso, a otros invasores que han causado estragos en
los últimos años. |
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"Aunque estamos estudiando
sus efectos en el ecosistema, hemos comprobado que en cautividad este pez, que llegado a
adulto no mide más de ocho centímetros, es agresivo y dominante hasta el punto de que
podría imponerse a otros colonizadores, como la gambusia", explicó ayer Francesc
Vidal, responsable de biología del parque natural.
PELIGRO DE EXTINCIÓN La gambusia también es una
especie foránea que llegó en los años 20 y ha desplazado a animales autóctonos como el
samarugo, en peligro de extinción en el delta, y el fartet , en recesión. La
proliferación de peces y moluscos no autóctonos se ha convertido en una amenaza para el
delta y el río, un ámbito invadido por 16 especies foráneas en las últimas décadas.
Buena parte de ellas son de origen centroeuropeo
y han sido introducidas de forma no controlada para la práctica de la pesca deportiva.
Entre ellas está el siluro, gran depredador del río, la perca americana, el lucio, el
alburno y el rutilo. |