Artículo de prensa publicado en
"El Periódico", en fecha 04/02/2002 |
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| Los bloques de hormigón,
ideales para el buceo, salpicarán el litoral a 20 metros de profundidad. |
Un nuevo depósito en Poblenou limpiará el agua de
lluvia antes de su vertido definitivo al mar. |
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ANTONIO MADRIDEJOS / BARCELONA |
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Un sistema de arrecifes
artificiales, unos enormes bloques de hormigón y acero anclados a 20 metros de
profundidad, se instalarán en breve en el litoral barcelonés con el objetivo de proteger
los maltrechos fondos marinos, alentar la presencia de peces y, de paso, favorecer la
práctica del submarinismo. Los suelos donde hoy menudean los plásticos y las compresas,
a 500 metros de la playa, quizá alberguen en un futuro "colonias de meros,
mejillones y langostas", explica uno de los redactores del proyecto, Antoni Alarcón,
de la agencia Barcelona Regional. Antes, por supuesto, deberá mejorar la calidad del
agua. "Y en eso ya se trabaja a fondo", añade esperanzado.
Los arrecifes forman parte del lavado de cara ambiental puesto en marcha con motivo del
Fòrum 2004, "pero ni se limitan a la zona del Besòs ni son objetos perecederos
--añade Alarcón--. Son para perdurar". Con el paso de los años, apenas unos pocos,
la vegetación cubre las moles de hormigón, aparecen protozoos, esponjas, moluscos y
pequeños peces; finalmente, la zona se convierte en un oasis natural.
"Barcelona difícilmente va a recuperar las praderas de alga posidonia, la joya de
los fondos mediterráneos, pero sus aguas sí pueden tener una calidad más que
aceptable", precisa el biólogo Marc Montlleó, coautor del proyecto en Barcelona
Regional. Experiencias anteriores en Vilanova, el Maresme, Roses, L'Ampolla o Calafell
invitan a ser optimistas. |

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LA DEPURADORA ES LA CLAVE.
Los arrecifes --pedruscos agujereados-- no se colocan para limpiar el agua, tarea
encomendada a las depuradoras, pero sí son buenos indicadores medioambientales. "Si
la fauna los coloniza, será porque las cosas se habrán hecho bien", dice Alarcón.
Además de la reforma y ampliación de la depuradora del Besòs (la mayor de Catalunya) y
de la regeneración del río, que son los puntales del programa ambiental, el ayuntamiento
también tiene previsto construir un depósito de aguas pluviales en la calle de Taulat.
El objetivo es que el agua de lluvia no vaya directamente al mar a través de los
colectores, con toda su carga de hojas caídas y polvo, sino que reciba previamente un
tratamiento de limpieza.
El proyecto de biotopos artificiales, redactado en colaboración con la empresa municipal
Infraestructuras 2004, está en su última fase. Si supera los permisos, y nada indica lo
contrario, la instalación de los arrecifes podría comenzar a finales de año. Los
bloques se llevan en barco, se lanzan al mar separados por unos 30 metros y quedan
anclados por su propio peso (ocho toneladas).
"Posiblemente se combinarán varios tipos de biotopos (los hay para producción
pesquera o contra las redes de arrastre) y, salvo unos pocos destinados al submarinismo
deportivo, no se dará a conocer su ubicación", añade Montlleó. Los bañistas ni
se enterarán de su existencia.
PESCAR EN BARCA.
Finalmente, uno de los sueños de Alarcón es que Barcelona recupere la pesca en barca con
métodos tradicionales (a caña). De hecho, en las aguas de Barcelona es posible pescar
lisas, doradas y lubinas, "aunque la calidad del agua provoca que su sabor no sea el
más idóneo", explica educadamente un experimentado submarinista. |
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