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Los únicos ríos de Burgos que cuentan con un Plan de Gestión, junto con el Nela y el Trema, son el Rudrón y el Pedroso. El próximo en contar con él será el Arlanzón. Los miles de pescadores que estos días salen a los ríos de la comarca en busca de la mejor pieza se han encontrado con el aumento de las zonas vedadas, los cotos y los tramos de pesca sin muerte en los ríos Nela, Engaña y Trema. Todos los cambios se mantendrán durante las temporadas de 2003 y 2004 y responden a las propuestas del Plan de Gestión del Nela y sus afluentes, un documento basado a su vez en un estudio hidrobiológico realizado entre el finales de 1999 y comienzos de 2001. Emilio Roy, jefe de Ordenación Piscícola de la Consejería de Medio Ambiente, explica que «el periodo de formación de una trucha, desde su nacimiento hasta que alcanza la talla de madurez suele durar tres años y de ahí que las medidas adoptadas se mantengan durante tres temporadas». «Ya en 2004, está previsto volver a chequear el estado de los tres ríos y en función de los resultados se mantendrán las mismas medidas o se modificarán», continúa Roy. Todas ellas están encaminadas a la conservación y protección de la pesca, la flora y los recursos fluviales, que sufren la constante presión de los pescadores y otras cuestiones, como los dragados, las aguas residuales o las actividades industriales. Cabeceras vedadas. Con este objetivo se ha vedado la cabecera del río Nela y todos los arroyos y pequeños afluentes que convergen en ella. Además, se ha creado un nuevo tramo libre sin muerte de 4,5 kilómetros, donde antes se podía pescar con muerte. Se sitúa entre el fin del coto de Quintabaldo y el comienzo del coto de Escaño. Ya después del coto de Escaño hasta la desembocadura en el Ebro, todo el Nela se ha convertido en libre con muerte, de tal modo que el tramo del puente romano de Medina al puente de El Vado, antes sin muerte, se puede pescar con la nueva fórmula. En el caso del Engaña, 6,5 kilómetros del río, situados entre el puente del túnel de la Engaña, donde acaba el ya habitual vedado de la cabecera, y su desembocadura en el Nela, se han convertido en coto de pesca sin muerte, por lo que es preciso el preceptivo permiso de la Junta para practicarla. A todo ello, se ha sumado el nuevo vedado de los seis kilómetros de la cabecera del Trema con todos sus arroyos y afluentes, mientras que el resto de las prácticas en este río continúan como en temporadas pasadas. En los siguientes seis kilómetros se ubica el escenario deportivo, donde se puede pescar sin muerte, y sólo quedan libres con muerte, dos kilómetros hasta su desembocadura en el Nela. Otras medidas.l Plan de Gestión del Nela, el Trema y el Engaña, no sólo plantea medidas que limitan la pesca, sino que también propone actuaciones en piscifactorías, molinos, azudes o presas de derivación de aguas y distintos tramos de los ríos. No obstante, ninguna de ellas se ejecutará en este año por falta de presupuesto, según explican desde el Servicio Territorial de Medio Ambiente, El documento considera prioritario actuar en la totalidad del Engaña; en el Nela, entre su cabecera y el final del coto de Quintanabaldo; y en el Trema, aguas arriba de Torme. De todos estos tramos, destaca como la «afección más importante detectada en toda la cuenca», la construcción de la nueva depuradora de Pedrosa y Santelices de Valdeporres, porque está situada «justo en la zona de freza» o desove de las truchas en el Engaña. De ella también dice que «la calidad de las aguas de restitución es nefasta», por lo que plantea que «habría que revisar su operatividad y asegurarse que no se vuelvan a producir dragados de esta entidad», en referencia a los trabajos realizados en «el mejor frezadero del coto de Quintanabaldo». |
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