III OPEN CATALUNYA 

Viernes, 11 de julio (18 horas). Llegada a Fayón
 
“Desembarcamos” en la tranquilidad de sus calles, llegamos sin hacer ruido, casi a hurtadillas, como patera a las  costas gaditanas. Las ilusiones están puestas en vivir esta III edición del Open Cataluña de black bass. Las calles del pueblo están vacías, sus bares huérfanos de clientes, nada hace presagiar que  en las próximas  horas todo cambiará, la llegada de los participantes del Open llenaran todos los rincones de la población con un incesante ir y venir de coches y embarcaciones.
 Brindamos por el concurso tomándonos una cerveza en el bar del camping, “la rubia” sirve para aliviarnos del viaje desde Barcelona.

Decidimos llegarnos al embarcadero de la Reixaga, donde  los compañeros de Bass Catalunya  estarán ultimando los preparativos .Lo primero que nos sorprende son las nuevas instalaciones de atraque, pantalanes nuevos con más de 60 puntos de amarre. Unas instalaciones “de bandera”, o como dirían mis amigos valencianos “de categoría”.
 Las primeras caras conocidas y los primeros saludos. Dos barcas navegan por el embalse, pregunto y me dicen:  “vienen de poner las boyas de limitación del concurso”. Una de ellas la patronea Tony Sanye de bass Catalunya, la otra un “ viejo lobo de pantano” mi compañero en la pasada edición, Raúl Guzmán.

El Open es la base del reencuentro de viejas amistades  y el inicio de otras nuevas.
A Fayón se viene a pesca, a comer también, aunque no esperes satisfacer el “pecado” de la gula,  lo necesario para reponer fuerzas.
 Dormimos  en un bungalow del camping de Fayón. Jesús mi compañero de TODOPESCA duerme,  yo, me paso la noche peleándome con el aire acondicionado.

Sábado 12 de julio (8 horas).
El aire y no precisamente el acondicionado seria la mayor preocupación de todos este día. El Cierzo mi viejo y conocido compañero de tantas jornadas de pesca en el valle del Ebro no quería perderse esta III edición. La organización controla todo aquello susceptible de ser controlado, el Cierzo es rebelde e incontrolable... nos regalan una bolsa con la camiseta del OPEN y unos cebos de vinilo.
Los concursantes  comienzan a bajar las embarcaciones a los amarres de la Reixaga. Es todo un espectáculo ver botar una tras otras las barcas y como poco a poco los pantalanes van cobrando

vida. Una zona delimitada para aparcamiento de coches, un estricto control para “meter” las barcas en el embalse y un servicio de ayuda para botarlas, con algún que otro problemilla problemilla.

 La entrega de plicas se realiza en el cine del pueblo, antes una charla sobre el problema del mejillón cebra y las medidas que se tomaran para evitar la expansión de este molusco invasor que esta causando estragos.
El ambiente de los preludios de la competición es ameno y  distendido, la camaradería y el buen humor, nos invaden a todos.

La suerte ha querido que seamos de las primeras cinco barcas en  salir, cinco barcas cada 5 minutos, como se establece en el reglamento  de salida.
En el embarcadero ultimamos los detalles y cargamos todo el material. Barca con barca está Raúl Guzmán,  forma equipo con  J
uan José Cubero.

Nos deseamos suerte, en nuestras caras se refleja ese nerviosismo incipiente de toda competición. El viento sopla con fuerza.

Por megafonía solicitan la presencia de las 5 primeras embarcaciones, comienza la primera manga. Junto  al barco de salida todos nos saludamos, las proas en dirección  a la presa. Suena la señal, rugen los motores, dejamos que se alejen y viramos poniendo rumbo al Matarraña. 

 

La barca vuela literalmente sobre las movidas aguas, antes de llegar al puente viejo, Jesús ya ha perdido su gorra nueva que el Cierzo le ha robado.

Se hace difícil lanzar los señuelos, las rachas de viento cada  vez tienen más fuerza, probaremos zonas de cortados , pequeñas reculas,  y zonas de carrizo, arriba, abajo , medias aguas, vinilos, rapalas y  todo tipo de muñecos.
 El compañero tiene las primeras picadas, son basses pequeños de unos 20cm, muy lejos de los 35 cm. reglamentarios. Mantener la posición de pesca, es una tarea de “chinos” constantemente hay que corregir con el motor eléctrico.
 Dado que los resultados no mejoran y no conseguimos subir basses de la talla exigida, nos planteamos cambiar de zona.

Primero subimos hasta el limite del Matarraña,  desde allí nos  descolgaremos río abajo, desechamos la idea de bajar al Ebro, el viento en esa zona sopla con más fuerza. La climatología no nos permiten disfrutar del entorno.
Van pasando las horas y todo permanece igual,  el Cierzo “dale que te pego” , Jesús y un servidor “pego que te dale” y los basses de 35cm. sin dar la cara. Tras casi 6 horas de perder señuelos, hacer equilibrios sobre las inestables aguas y pelearnos con los elementos,  decidimos darles las gracias a los "lapiceros" por los servicios prestados  y volver al embarcadero para realizar la

otra labor que nos ha traído a este OPEN, la de plasmar para TODOPESCA.com el concurso.

http://www.todopesca.com