Como si de una boda se tratara, los comensales tenían su sitio reservado
con una tarjeta a su nombre. Se montó el consabido trasiego de mesa en mesa buscando la
"tarjetita". Una vez acomodados, no sin alguna dificultad para encontrar el
sitio debido, se dió comienzo a la comida. |
La comida estuvo muy animada, unos contaban como se le había escapado en
el último momento esa pieza grande, y otros como habían sacado su pieza grande.
Más de una anécdota se oía en cada mesa.
El ambientillo de pesca se respiraba por todo el recinto.
Durante los postres se sortearon diversos regalos entre los comensales: una caña para
siluro, un chaleco, material de pesca diverso, camisetas y objetos de regalo relacionados
con nuestro deporte, cedidos por HOOK (Logroño) y Federpesca
La nota de humor la puso José Maria Rodríguez (Chispas) con sus chistes, que
le valieron un estupendo chaleco de pesca, donado por ADAIP. |