II
ENCUENTRO AMIGOS TODOPESCA.COM - Nuestros amigo el siluro II. |
|
| |
El día estaba resultando espléndido, sol radiante y
ausencia total de viento, todo lo contrario que en la pasada edición en la que tuvimos de
todo, sobre todo agua, que por suerte se presentó acabada ya la primera manga y que más
de uno lo recordará por tener que cenar a la luz de las velas y no por intimidad
precisamente, sino por el corte de fluido eléctrico que nos dejó a oscuras durante un
buen rato. |
 |
|
Son las 18:45 horas, suena el móvil.
Te llamo desde el espigón, tenemos un siluro.
¿ Es grande?.
Creemos que sí, pelea mucho, pero todavía no lo hemos visto.
Vale ahora vamos.
Mauricio, están sacando un siluro en el espigón.
Jesús no ha llegado todavía y tiene la cámara.
Llévate la mía.
Es mejor que te acerques tú con la tuya.
Y hacia allí salí disparado, literalmente, pues en toda la zona no se puede exceder de
30 Km/h. |
|
Ha medida que me acercaba y desde el camino podía ver
el movimiento que había en la punta del espigón. Había dos personas sobre una pequeña
embarcación atada a la orilla en plena acción de pesca y un nutrido grupo de personas
observándolos.
Después de dejar el coche y mientras nos dirigíamos hacia ellos, mi pensamiento estaba
en la posibilidad de poder hacer la |
|
|
|
|
|
secuencia completa de la captura de un buen siluro.Por
suerte para todos el " Bigotón", todavía tenia cuerda para rato, la escena era
impresionante, un pescador en pleno esfuerzo sentado en la embarcación. |
|
|
|
|
|
Y con la caña curvada al límite, en ese momento, uno
tiene la duda de ¿quien está pescando a quien?. El otro pescador colocado en la proa,
controlando los movimientos del pez y guiando a su compañero, el pez estaba empezando a
dar signos de debilidad, pero aún se mantenía en el fondo.
Estos dos amigos lo tenían todo controlado, sus movimientos, los precisos. |
|
Signo inequívoco de que no era la primera batalla que
libraban con estos gigantes. |
 |
|
Lo importante era levantarlo del fondo donde ellos se
hacen fuertes.
Y eso hicieron, sin perder un segundo la tensión de la caña. Poco a poco empezó a
subir, dejó que le viéramos la cola y volvió a desaparecer bajo las aguas, aún no se
rendía y la pelea continuaba. Jordi dirigía la operación mientras que Albert no podía
hacer otra cosa que agarrar la caña con todas sus fuerzas, la expresión de su cara lo
decía todo, no podía ni hablar.
Y digo esto porque cuando los fotografiaba, en broma, le decía a Albert, que dijera
"Patata", y como el chiste, trabajo tenia con parpadear.
Es en estos momentos cuando se ponen a prueba los equipos, la resistencia de la línea, la
potencia de la caña, su acción parabólica, la calidad del carrete y la fiabilidad del
freno.
No cabe duda de que para tener éxito en este tipo de pesca extrema hay que proveerse de
un buen equipo, por suerte para todos, cada vez tenemos a nuestro alcance más y mejores
elementos para afrontar con garantías una empresa de tal envergadura. |
|
| |
|
| |
http://www.todopesca.com |